lunes, 11 de mayo de 2009

Natural melon killers



(imagen usurpada de fotojamsession.blogspot.com)

Según Wikipedia:

“la fruta es el conjunto de frutos comestibles que se obtienen de plantas cultivadas o silvestres, pero a diferencia de los otros alimentos vegetales las frutas poseen un sabor y aroma intensos y presentan unas propiedades nutritivas diferentes, por ello la fruta suele tomarse como postre fresca o cocinada. Conviene comerlas cuando están maduras.”

Mmm… mmm… si, coincido con la última frase con los ojos cerrados, porque a veces uno se come una nutritiva fruta ANTES de que esté madura y le va mal.
Porque ¿si cachan que las frutas tienen un atemorizante parecido a la gente?, o mejor dicho: la gente se parece a las frutas.

Comprendan, estoy lejos, rodeada de arena, mi mejor amigo ladra (se llama Rex y se merece post aparte) y más que nada, me encanta escribir huevadas.
Esto, combinado con una noche de teléfono con Guli, dio como resultado una teoría que al principio me pareció graciosa… pero como estoy lejos, rodeada de arena, mi amigo Rex necesita talco para pulgas y todo eso, hoy automáticamente catalogo a la gente con su fruta equivalente.



Porque si pues, no me van a decir que no tienen a alguien que es un completo limón. Amargo, mala onda y todo lo que quieran; pero que en una noche X agregándole sal y una buena dosis de tequila resulta ser de lo más divertido. Y eso de pegarse de vez en cuando un limoncito (con tequila) es hasta terapéutico.
De los amargos también está la toronja… pero a la pobre si le dejamos fuera, porque sea como sea, haga lo que haga y diga lo que diga, nos da dolor de panza.

Por ahí pasamos a la dulce naranja, porque tener una naranja al lado siempre está bien. Nunca nadie dice que no a una naranja, o al menos nadie debería. Querida por niños y adultos y buena hasta para la gripe. La modernidad nos ha traído las libres de pepas, pero eso es, en todo caso, motivo de un estudio más a fondo, porque no solo que son más dulces, sino que son más grandes.

Por ejemplo, catalogando visceralmente, mi amigo Ricardo es una mandarina. No, no me entiendan mal… no es UN mandarina (o si?), es UNA mandarina. En este punto, en realidad cuenta mucho el bagaje de la infancia, porque MI mandarina puede ser TU pera. Me explico: mi papá es ambateño, Ambato es sinónimo de mandarina y mandarina es sinónimo de hogar.
Una mandarina siempre me hace sentir en casa. Es lo más espectacular del mundo, porque es a lo que más confianza le tengo, lo cual es remarcable siempre.

Odio los bananos. Eso de que se les pueda encontrar en cualquier parte del mundo les hace sospechosos. Además mentalmente siempre les relaciono con Alvarito. Pobres.
Pobres bananos, porque Alvarito es rico. O sea rico del verbo millonario.

De las ciruelas en cambio se puede decir de todo… hasta que nos dan un pasaje solamente de ida al WC, en todo caso, no puedo negar que las amarillitas, las claudias, llaman mucho la atención, pero a cambio son de las frutas más mediocres que conozco… no solo que son indefinidas en sabor y tal, sino que siempre le dejan a uno meloso. Guak

Está también la gente exótica como el tamarindo, el kiwy, la curuba… esas frutas medias desconocidas que nadie sabe exactamente de dónde vienen ni cómo están al frente. En esta clasificación tenemos a los extranjeros. Porque en nuestras tierras, la cantidad de melanina es inversamente proporcional al interés que la persona despierta. Yo supongo que de irme a Polonia, por ejemplo, sería como una curuba. Hiper solicitada por exótica. Claro, la cosa cambia cuando esa exótica curuba crece en la enredadera de afuera de la casa y se llama taxo. Ahí si ya no tiene tanta gracia...

Están las frutas difíciles. Hay que hacer un manojo de cosas antes de comerse un poquito. Para un coco por ejemplo, mínimo un par de machetazos… el tocte requiere paciencia y un martillo. Pero eso si, no hay que confundirse porque NADA tiene que ver el fantabuloso tocte frente al desabrido coco. Difícil y tal, pero desabrido al fin.

El melón me tiene podrida. Primero porque me dan todos los días en el desayuno y luego porque el melón es una máquina para engañar. Alguien que no ha probado un melón y lo ve por primera vez dirá que no es la fruta más llamativa del mundo, pero que está bien. Como diría Guli: tiene mucho color, mucho olor… y nada de sabor.
El melón es insípido… pero no parece. Le odiamos por eso.

Siempre está el inalcanzable. Afuera sería la cereza o la fresa… aquí es la frutilla no más. Pero todos quieren una fresa. La fresa es el centro de atención de cualquier fondue. Sabe bien, huele bien, se le ve bien… tiene muchas bondades y como somos entes mal llevados, lo que nos atrae es que no hay muchas. Hay un par por grupo.
Supongo que siempre cabe la posibilidad de que uno sea alérgico a las frutillas… no conozco casos, pero de que hay, hay.

Y pues nada… he dilatado la escritura en este espacio por pura vagancia. Me están sacando la mugre por acá y hasta el fin de semana mi vida no tenía muchos altibajos. Corrección: no tenía altibajos.
Pero este fin de semana tuve un lapsus brutus.
La cagué, porque siendo yo un melón dejé a una naranja de lado por pegarme un limón… con tequila obviamente.
Lo siento insaciable hombre araña… en serio lo siento… porque de saber que esa dulce naranjita quería combinarse con un meloncito con alma de mandarina, hubiera dejado no solo el limón de lado, sino también el tequila. Y eso es harto decir.

5 comentarios:

Petite dijo...

No serán chimbos... no me dirán que el tocte no es fruta porque ya sé... yo todo sé.

Maite dijo...

Tin! desintégrate! (pero lo digo con cariño eh?)

wAlter diEgo dijo...

A mí me gusta el limón... el limón es fruta? jeje

Fernanda dijo...

Que buen post.. me encanta la naranja, el limón con sal y el TEQUILITA.. estoy pensando q fruta seré.. jijiji...

Fer...

Anakriks dijo...

Uy que gran post!